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Mostrando las entradas etiquetadas como noche

La tentación acorta las distancias

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Anoche soñé contigo Entre las sombras descubrí tu rostro Escuché tu la calidez de tu voz Mientras el silencio rodeaba mi alma Deseé estar a tu lado Sentir tus latidos por primera vez Vivir no sólo el sueño y la ilusión Nacidos de la distancia y la casualidad Quise ser piel, sudor, sensaciones, Libertad, besos, calor, emoción, pasión Anoche soñé contigo.

La noche

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Dicen,  algunos,  que trae consigo las esencias  de los besos más hermosos. Dicen,  también,  que atrae pensamientos,  dudas y peligrosas certezas de amor. Dicen,  además,  que puede durar una eternidad o ser fugaz  como un rayo en la tormenta. Dicen, incluso,  que sólo la pálida luz de la luna  puede envolver la fascinante desnudez de la noche.

El Puente

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Cruzaba el Puente Romano sobre el río Tormes, en una típica gélida noche del invierno castellano, a esa hora tardía, en la que la luna se despliega pintando con su tenue luz, sombras e imágenes de colores imposibles. Las manos, resguardadas en los bolsillos de su raído abrigo, jugueteaban con las pocas monedas que le habían sobrado tras su paso por la taberna, en la que todas las tardes compartía con los compañeros de toda la vida, interminables partidas de cartas, regadas generosamente con el recio vino tinto de la Sierra salmantina. Del camino, que recorría cada jornada, conocía cada piedra del empedrado. Se jactaba de ser capaz de transitarlo con los ojos cerrados. Pero aquel día, bien por el lacrimeo incesante causado por el intenso frío, bien por la ingesta del alcohol, bien por los reflejos de la luz de la luna o bien por la combinación de todos estos elementos, lo que percibieron sus ojos fue algo absolutamente distinto a lo que acostumbraban. Un sentimiento de pánico se apoder...

En la oscuridad de la noche

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Aprovechando la oscuridad de la noche, se diluyó entre las sombras que se proyectaban en el suelo húmedo por la insistente lluvia que no había dejado de caer durante la última semana. Su incorporeidad le permitía desplazarse de forma rápida y silenciosa y adentrarse en lugares vetados, hasta entonces, por la leyes físicas. Acertó a colarse, sin pretenderlo, entre el abrazo inexperto y nervioso de una pareja adolescente cuando se descubrían por primera vez. Más adelante, escuchó las emocionadas y tristes palabras de un adiós que era en realidad un hasta nunca. Advirtió el aroma a perfume barato de una mujer de edad indefinida que observaba la calle detrás de las cortinas, con impaciencia, mientras fumaba un cigarrillo. Vio cómo un indigente se aprestaba a preparar su lecho, tratando de protegerse de los rigores de aquella primavera que aún no acababa de despertar, murmurando algunas palabras ininteligibles y con los ojos enrojecidos por la tristeza y el exceso de vino barato. De rep...

Sin conocerse

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Sin conocerse  supieron regalarse  la magia de las canciones la sabiduría de las palabras el placer de la belleza los desvelos de la noche el despertar del amanecer las soledades del alma los abrazos en la distancia los besos sin labios los deseos inconfesables las ganas de querer el hambre de vivir Sin conocerse se celebraron cada día.

Luna de otoño

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Reina en esta noche bajo un manto de estrellas una inmensa luna llena. Alguna nube despistada pugna por robar su trono, pero al instante  sigue su camino empujada  por la suave brisa nocturna. Absorto,  contemplando su hermosura recuerdo el último beso,  el último te quiero.  La distancia y el tiempo  se me hacen eternos y pienso que está perdida la lucha contra ambos. Bajo la mirada entre dientes reniego  por su eterno encadenamiento. Maldigo con rabia la prisión de la corporeidad y lanzo un grito desgarrado. Esperando lo imposible,  invoco a Selene* alzando mis ojos hacia Ella. Entonces te veo danzar,  bañada por su luz, al ritmo de una etérea melodía. Se rompen los eslabones  de las cadenas del tiempo  los grilletes del espacio. La luna señora de mi noche  y cómplice de la tuya nos permite estar cerca. *Selene era una antigua dios...